Alubia Blanca de Riñón

La alubia es una de las legumbre más apreciadas en toda Castilla y León, ya sea por la multitud de preparaciones culinarias que generan,  así como por su reputada calidad. Para determinar la calidad de una alubia al comerla, se debe deshacer en la boca dejando una suave textura y ningún resto apreciable de hollejo. La textura harinosa que deja al cocinarse debe ligar todo el plato.

Esta alubia es de forma arriñonada, de color blanco perlado característico. Entera,  de tamaño medio-grande, piel tersa y nunca plana.

La legumbre es fuente de hidratos de liberación lenta, minerales y vitaminas. No obstante debe ser consumida de forma habitual en una dieta equilibrada.

Especialmente exquisita la receta alubias de riñón con almejas.

 

6.50 €

Descripción del Producto

La alubia es una especie de origen americano, que han sido distribuidas por todo el mundo, siendo la legumbre más cultivada. Pertenece al género y especie Phaseolus vulgaris, y a la familia de las leguminosas. Las legumbres (frutos) son de color, forma y dimensiones variables, en cuyo interior se disponen de 4 a 6 semillas variando mucho formas y colores de unas variedades a otras.

Es necesario que la alubia sufra un proceso de remojo previo al cocinado ya que esto va a reducir el tiempo de cocción y las concentraciones de algunas sustancias tóxicas y antinutritivas aunque en este proceso también se pierdan algunos nutrientes solubles en agua.

El principal nutriente que nos va aportar las judías son hidratos de carbono, siendo el mayoritario el almidón. Esto hace de que la mayoría de hidratos de carbono procedentes de las alubias sean hidratos de carbono complejos con un bajo índice glucémico, lo que las hace un alimento apropiado para personas con enfermedades como la diabetes.

La proteína es el siguiente nutriente que vamos a encontrar en mayor cantidad en las alubias, en torno a un 12% de las alubias son proteínas. Es una proteína vegetal rica en aminoácidos azufrados pero deficiente en aminoácidos como la metionina o la lisina. Existen otros alimentos que son rocos en metionina y lisina pero con déficit en aminoácidos azufrados como son por ejemplo los cereales (arroz, trigo, avena, cebada, centeno). Esto hace que los alimentos hechos a base de cereales (pan) sean un complemento perfecto de las alubias, ya que nos proporcionarían juntos una proteína rica en todos los aminoácidos.

El contenido en grasa de las alubias es muy pequeño, se sitúa en torno al 1,6% del total, lo que hace de este producto un alimento bajo en grasa.

Como en todas las legumbres la fibra toma una gran importancia, pues en torno a un 4% de su composición es fibra. En las alubias encontramos tanto fibra soluble como no soluble, lo que nos aporta una mejor absorción de los nutrientes, mejora el tránsito intestinal y producen un efecto saciante, por lo que si se cocinan de manera adecuada y junto a su bajo contenido lipídico y los hidratos de carbono de absorción lenta, puede estar indicada para dietas enfocadas a la pérdida de peso.

Uno de los minerales más importantes que nos aporta una ingesta de alubias es el hierro, siendo este un hierro de origen vegetal, un hierro no hemínico que se va absorber en nuestro organismo en menor proporción que el hierro hemínico, presente en gran cantidad en alimentos como las morcillas San Lesmes. Esta mala absorción se puede mejorar con la ingesta conjunta de alubias con alimentos ricos en vitamina C o en ácido citrico como pueden ser las naranjas, las lechugas o las fresas.

Otro mineral que se encuentra en cantidades importantes en las alubias es el fósforo. El fósforo forma parte de muchas sustancias, como el  DNA el RNA o las membranas celulares e interviene en muchos procesos del metabolismo. El fosforo contribuye al normal mantenimiento de los huesos y dientes, funcionamiento de las membranas celulares y metabolismo de producción de energía.

Información adicional

Peso 1 kg